Esto lo he ido descubriendo pero no hay mayor prueba para saber que te quieres ir que resolver problema tras problema, hacer gasto tras gasto y que no te cuestiones si seguir el proceso. No es necesario indagar meses antes si es algo que realmente quieres hacer o no para empezar. De todas maneras, hasta que no llegues allá, no sabrás que sí se pudo hacer. Por más ganas que tengas ahora, tal vez con el permiso en la mano en unos años ya no te quieras ir o cualquier otro factor en tu vida te haga cambiar de opinión. Si tienes la inquietud, empieza leyendo sobre el proceso específico de migración que te corresponda y hablamos.
El primer y mejor tip que puedo dar al respecto es: actúen rápido. Esto no significa mandar papeles al aventón sin saber a qué se están metiendo pero las reglas y programas de migración cambian seguido y de un día para otro. Es una realidad que tanto el programa de migración a Canadá y a Québec (recuérdenme de hablar de la diferencia entre uno y otro) se ponen cada vez más quisquillosos. Quieren más inmigrantes pero al mismo tiempo las condiciones y características que piden cada vez son más específicas. Si nosotros nos hubieramos decidido antes a aplicar, nos hubieramos ahorrado bastante dinero en cosas que antes no pedían y el costo de las solicitudes que evidentemente seguirá subiendo. Que esto no sea su primer pretexto de desmotivación, al contrario, empiecen a investigar y actúen lo más pronto posible. Al fin y al cabo, nadie los va a obligar a subirse al avión rumbo a Québec y sin regreso.
No comments:
Post a Comment